La “plaza de San Nicolás” tiene
accesos por “Marsella”, “En Roca”, “Horno de San Nicolás”, “Abadía de San
Nicolás” y “Correo Viejo”, y su nombre viene de tener junto a ella a una de las
antiguas mezquitas que se convirtieron en parroquias como fue la de San
Nicolás. Su fábrica gótica sufrió una remodelación barroca por Pérez Castiel y
en torno al 1700 fue magníficamente ornamentada con frescos por Dionis Vidal y
con la intervención de Antonio Palomino. Estos han sido recientemente restaurados por la "Fundación Hortensia Herrero" y bien merecen el apelativo de la "capilla sixtina valenciana". La iglesia queda dedicada al obispo de
Bari y a San Pedro Mártir, teniendo una urna con los restos del Beato Gaspar de
Bono que fue aquí bautizado, teniendo una fachada lateral de carácter neogótico
con un panel cerámico en el que San Vicente Ferrer profetiza a Alfonso de Borja
que él sería papa y que le canonizaría. Frente a ella tenemos el Palacio del
Barón de Santa Bárbara que es sede de la Dirección General de Deportes. Otros
nombres que tuvo el lugar fueron los de “En Joan Alegre”, “En Bonança” y “Mosén
Sallés”.
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5 de agosto de 2016
24 de enero de 2016
La "calle de San Miguel" recoge la memoria de la iglesia que aquí hubo.
La “Calle de San Miguel” tiene
accesos por la calle Quart y la plaza de Mosén Sorell, debiendo su nombre a la
antigua mezquita renombrada como iglesia de San Miguel y que databa de tiempos
de la Conquista. Esta se hallaba en pleno barrio de la Morería y se le añadió
la advocación de Sant Donís por ser este el patrón del día en que hizo su
entrada en la ciudad Jaime I. Pero como el templo estaba encuadrado en dicho
barrio musulmán se les concedió seguir ejerciendo allí su culto hasta que en el
año 1521 un motín de los cristianos restituyó este al culto cristiano. En esta
existió una cofradía dedicada al arcángel San Rafael y se guardaba el
monumental San Cristóbal de los peraires procedente de la ermita derribada en
la calle Corona. Tras la demolición del templo en los años cuarenta, su portada
neoclásica se trasladó a la iglesia de San Pascual de la calle del Doctor
Moliner. También en esta calle tuvo su entrada la conocida como Casa de la
Misericordia y que hoy es la iglesia de Nuestra Señora del Puig. Antiguamente
se llamó “de Malcuinat” (torpe) como apodo de alguien que vivió aquí y de
“Tintureros”, que eran lo que tintaban lanas e hilaturas.
17 de agosto de 2015
La plaza de San Agustín albergó uno de los mayores conventos de nuestra ciudad pues tenía doble claustro.
La actual “Plaza de San Agustín”
se asienta en los antiguos terrenos de la conocida como Pobla de En Mercer y
que albergaba el conjunto de iglesia y convento de San Agustín desde la segunda
mitad del S.XIII. Tiene accesos desde la San Vicente Mártir, Játiva, Guillém de
Castro, Barón de Cárcer, San Pablo y Huesca. En su entorno se hallaba el portal
de más tráfico de la muralla cristiana como era la Puerta de San Vicente, en la cuál había una estatua de San Vicente Mártir mirando al interior de la ciudad,
que hoy está en la Plaza de España, y una de San Vicente Ferrer en el exterior
que hoy se encuentra en la Plaza de Tetuán. Su configuración vino del derribo
de una callejuela que corría paralela al convento y que se llamó “de la
Portería de San Agustín” y de un cementerio que debió pertenecer a la parroquia
de San Andrés. Estos eran pues terrenos de pastizales donde apacentaba el
ganado vacuno. A esta zona llegó a llamársele “Bovalar de San Agustín” y estaba
casi despoblada. En dicha plaza se colocó por este motivo una cruz de piedra
como recuerdo de la anterior existencia del camposanto mencionado. También aquí estuvo el
antiguo Mercado de Abastos y la Casa dels Beguins o Hermanos de la Penitencia y
que recogían de la calle a niños moriscos perdidos para pasar después a la
protección del Colegio de Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer. Tras la desamortización del conjunto, el
claustro del convento pasó a ser presidio, teniendo en su entrada un rótulo que
decía “Odia el delito y compadece al delincuente”, hoy jardincillo, y el solar
de su otro claustro albergaría la actual sede de Hacienda. El altar mayor de la
iglesia es presidido por un icono de la Virgen de Gracia que se salvó
milagrosamente de la contienda civil y cuya iglesia fue restaurada en la década
de los cuarenta para recuperar su primitivo estilo gótico. También se llamó “de
Gandesa” y "Plaza del 11 de Febrero".
2 de marzo de 2015
La "Plaza de San Lorenzo" acogió el palacio de la Inquisición como elemento más siniestro de nuestra historia.
La “Plaza de San Lorenzo” alojaba
la mezquita que fue dedicada con la Conquista de 1238 al mártir San Lorenzo. Tiene
accesos por “Franciscanos”, “Navellos”, “Unión” y “Muro de Santa Ana”. En
distintas ocasiones esta fue renombrada como “de la Inquisición” pues enfrente
de ella tuvo esta institución su tribunal desde el año 1527. Primeramente
estuvo en el Palacio del Real y ya en el año 1820 desapareció, habiéndose
cobrado su última víctima en el maestro Juan Ripoll. En este entorno
encontramos el Palacio de Benicarló, hoy sede de las Cortes Valencianas. Su
origen viene de la compra de una casa en el año 1408 que fue donde se
instalaron las Escuelas de Gramática y Artes de la Ciudad y del Cabildo
Eclesiástico. Aquel conjunto se convertiría en el Palacio de los Borja, Duques
de Gandía, habitado por tanto por el cardenal Rodrigo de Borja y San Francisco
de Borja. Esto llevó a que dicha plaza se llamara “del Duque de Gandía”.
Convertida dicha casa en una fábrica de hilaturas de seda, fue heredada por los
marqueses de Benicarló y llegó a ser sede del Gobierno de la República.
Adjudicada la iglesia a los franciscanos, podemos observar en su fachada un
magnífico retablo cerámico que representa las llagas de San Francisco.
27 de enero de 2015
La "plaza de Santa Catalina" homenajea a la iglesia que la preside.
La “Plaza de Santa Catalina”
tiene entradas desde San Vicente Mártir, Paz, Reina, Sombrerería y Jofrens. Su
carácter tradicional y entrañable queda fuera de toda duda y por eso se la
llamó la “Puerta del Sol” valenciana. Anteriormente se la llamó “de la Cordonería”,
“Bonetería”, “Nova”, “Capuchers” por los gremios que allí se asentaban y
“Linage” por el general carlista. El nombre de la plazuela viene obviamente por
la cercana iglesia de Santa Catalina, templo que fue mandado construir por el
rey conquistador y que fue ampliado de su primitiva fábrica gótica por el
gremio de tapineros en torno al año 1300. Es la única iglesia antigua de
Valencia junto con la catedral que cuenta con girola tras el altar mayor. Tras
una intervención para dotarla de un aire neoclásico, dos incendios fueron la
oportunidad para que sobre el año 1950 se le devolviera su antiguo esplendor
gótico. Como la demarcación de esta iglesia era tan amplia que llegaba hasta el
poblado de Campanar se le dio el nombre de esta santa al torreón de la muralla
que estaba en lo que hoy conocemos como I.V.A.M. La esbelta torre barroca del
templo sustituyó a uno situado a los pies de la iglesia y en el año 1902 se
suprimió como parroquia para ser trasladada a la de San Agustín. Aparte de sus
archifamosas horchaterías, quiero mencionar aquí que en la pared del templo
tuvieron su lugar las famosas emparedadas, mujeres que abandonaban la vida del
mundo y se recluían entre cuatro paredes siendo alimentadas por un ventanuco.
10 de diciembre de 2014
La "Calle de San Fernando" se dedicó por ser el patrón de Fernando VII.
La Calle de San Fernando tiene su
trazado en los terrenos que ocupaban los antiguos cementerios de San Martín y
Santa Catalina. Discurriendo entre la Plaza del Mercado y San Vicente Mártir,
fue dedicada a San Fernando rey por ser patrono del rey Fernando VII. Con
anterioridad se llamó de “Lacy” en homenaje a este general de la Guerra de la
Independencia que murió fusilado en el año 1819 y “Marinos del Konsomol” en
recuerdo de la tripulación de este buque ruso hundido por el crucero Canarias
en plena Guerra Civil española. En su trayecto recordemos al primer centro
comercial que tuvo la ciudad y que fue el célebre “Siglo valenciano”, hoy
ocupado por una entidad que glosa las “excelencias culturales catalanas”.
15 de noviembre de 2013
La "Plaza de Santa Margarita" ostentó un altarcillo dedicado a esta santa de la familia real de Hungria.
15 de enero de 2013
La "Calle de San Martín" nos recuerda a este santo que partió su capa con la espada y recorre el lateral de su iglesia.
La Calle de San Martín recorre, alargada y estrecha desde la Calle San Vicente Mártir hasta la Calle Vidal, el muro lateral de la Parroquia del mismo nombre y forma un típico rincón en el que se halla su portada de la Capilla de la Comunión que se concluyó en el año 1674. Antiguamente se llamó Plaza de la Caraça por una cara en bajorrelieve que había en su campanario, Calle de la Capilla de la Comunión de San Martín, dels Vallesos, de Vidal y dels Escribans. Es muy notable una fuente que se halla adosada a la puerta lateral izquierda de la iglesia y que está revestida de mármol rojizo en el que aparecen en mármol blanco el báculo y la mitra de San Martín Obispo. Es muy conocido el episodio en el que, siendo soldado, partió su capa con su espada para entregarle una parte a un mendigo para cubrirse.15 de septiembre de 2012
La tradicional "Plaza de San Jaime" homenajea al patrón de España con su altarcillo callejero.
7 de julio de 2012
La "Plaza de San Luis Bertrán" rememora a este gran santo dominico valenciano.
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