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5 de agosto de 2016

La "plaza de San Nicolás" alberga la iglesia de frescos más deliciosos de Valencia,

La “plaza de San Nicolás” tiene accesos por “Marsella”, “En Roca”, “Horno de San Nicolás”, “Abadía de San Nicolás” y “Correo Viejo”, y su nombre viene de tener junto a ella a una de las antiguas mezquitas que se convirtieron en parroquias como fue la de San Nicolás. Su fábrica gótica sufrió una remodelación barroca por Pérez Castiel y en torno al 1700 fue magníficamente ornamentada con frescos por Dionis Vidal y con la intervención de Antonio Palomino. Estos han sido recientemente restaurados por la "Fundación Hortensia Herrero" y bien merecen el apelativo de la "capilla sixtina valenciana". La iglesia queda dedicada al obispo de Bari y a San Pedro Mártir, teniendo una urna con los restos del Beato Gaspar de Bono que fue aquí bautizado, teniendo una fachada lateral de carácter neogótico con un panel cerámico en el que San Vicente Ferrer profetiza a Alfonso de Borja que él sería papa y que le canonizaría. Frente a ella tenemos el Palacio del Barón de Santa Bárbara que es sede de la Dirección General de Deportes. Otros nombres que tuvo el lugar fueron los de “En Joan Alegre”, “En Bonança” y “Mosén Sallés”. 

24 de enero de 2016

La "calle de San Miguel" recoge la memoria de la iglesia que aquí hubo.

La “Calle de San Miguel” tiene accesos por la calle Quart y la plaza de Mosén Sorell, debiendo su nombre a la antigua mezquita renombrada como iglesia de San Miguel y que databa de tiempos de la Conquista. Esta se hallaba en pleno barrio de la Morería y se le añadió la advocación de Sant Donís por ser este el patrón del día en que hizo su entrada en la ciudad Jaime I. Pero como el templo estaba encuadrado en dicho barrio musulmán se les concedió seguir ejerciendo allí su culto hasta que en el año 1521 un motín de los cristianos restituyó este al culto cristiano. En esta existió una cofradía dedicada al arcángel San Rafael y se guardaba el monumental San Cristóbal de los peraires procedente de la ermita derribada en la calle Corona. Tras la demolición del templo en los años cuarenta, su portada neoclásica se trasladó a la iglesia de San Pascual de la calle del Doctor Moliner. También en esta calle tuvo su entrada la conocida como Casa de la Misericordia y que hoy es la iglesia de Nuestra Señora del Puig. Antiguamente se llamó “de Malcuinat” (torpe) como apodo de alguien que vivió aquí y de “Tintureros”, que eran lo que tintaban lanas e hilaturas.

17 de agosto de 2015

La plaza de San Agustín albergó uno de los mayores conventos de nuestra ciudad pues tenía doble claustro.

La actual “Plaza de San Agustín” se asienta en los antiguos terrenos de la conocida como Pobla de En Mercer y que albergaba el conjunto de iglesia y convento de San Agustín desde la segunda mitad del S.XIII. Tiene accesos desde la San Vicente Mártir, Játiva, Guillém de Castro, Barón de Cárcer, San Pablo y Huesca. En su entorno se hallaba el portal de más tráfico de la muralla cristiana como era la Puerta de San Vicente, en la cuál había una estatua de San Vicente Mártir mirando al interior de la ciudad, que hoy está en la Plaza de España, y una de San Vicente Ferrer en el exterior que hoy se encuentra en la Plaza de Tetuán. Su configuración vino del derribo de una callejuela que corría paralela al convento y que se llamó “de la Portería de San Agustín” y de un cementerio que debió pertenecer a la parroquia de San Andrés. Estos eran pues terrenos de pastizales donde apacentaba el ganado vacuno. A esta zona llegó a llamársele “Bovalar de San Agustín” y estaba casi despoblada. En dicha plaza se colocó por este motivo una cruz de piedra como recuerdo de la anterior existencia del camposanto mencionado. También aquí estuvo el antiguo Mercado de Abastos y la Casa dels Beguins o Hermanos de la Penitencia y que recogían de la calle a niños moriscos perdidos para pasar después a la protección del Colegio de Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer. Tras la desamortización del conjunto, el claustro del convento pasó a ser presidio, teniendo en su entrada un rótulo que decía “Odia el delito y compadece al delincuente”, hoy jardincillo, y el solar de su otro claustro albergaría la actual sede de Hacienda. El altar mayor de la iglesia es presidido por un icono de la Virgen de Gracia que se salvó milagrosamente de la contienda civil y cuya iglesia fue restaurada en la década de los cuarenta para recuperar su primitivo estilo gótico. También se llamó “de Gandesa” y "Plaza del 11 de Febrero".

2 de marzo de 2015

La "Plaza de San Lorenzo" acogió el palacio de la Inquisición como elemento más siniestro de nuestra historia.

La “Plaza de San Lorenzo” alojaba la mezquita que fue dedicada con la Conquista de 1238 al mártir San Lorenzo. Tiene accesos por “Franciscanos”, “Navellos”, “Unión” y “Muro de Santa Ana”. En distintas ocasiones esta fue renombrada como “de la Inquisición” pues enfrente de ella tuvo esta institución su tribunal desde el año 1527. Primeramente estuvo en el Palacio del Real y ya en el año 1820 desapareció, habiéndose cobrado su última víctima en el maestro Juan Ripoll. En este entorno encontramos el Palacio de Benicarló, hoy sede de las Cortes Valencianas. Su origen viene de la compra de una casa en el año 1408 que fue donde se instalaron las Escuelas de Gramática y Artes de la Ciudad y del Cabildo Eclesiástico. Aquel conjunto se convertiría en el Palacio de los Borja, Duques de Gandía, habitado por tanto por el cardenal Rodrigo de Borja y San Francisco de Borja. Esto llevó a que dicha plaza se llamara “del Duque de Gandía”. Convertida dicha casa en una fábrica de hilaturas de seda, fue heredada por los marqueses de Benicarló y llegó a ser sede del Gobierno de la República. Adjudicada la iglesia a los franciscanos, podemos observar en su fachada un magnífico retablo cerámico que representa las llagas de San Francisco.        

27 de enero de 2015

La "plaza de Santa Catalina" homenajea a la iglesia que la preside.

La “Plaza de Santa Catalina” tiene entradas desde San Vicente Mártir, Paz, Reina, Sombrerería y Jofrens. Su carácter tradicional y entrañable queda fuera de toda duda y por eso se la llamó la “Puerta del Sol” valenciana. Anteriormente se la llamó “de la Cordonería”, “Bonetería”, “Nova”, “Capuchers” por los gremios que allí se asentaban y “Linage” por el general carlista. El nombre de la plazuela viene obviamente por la cercana iglesia de Santa Catalina, templo que fue mandado construir por el rey conquistador y que fue ampliado de su primitiva fábrica gótica por el gremio de tapineros en torno al año 1300. Es la única iglesia antigua de Valencia junto con la catedral que cuenta con girola tras el altar mayor. Tras una intervención para dotarla de un aire neoclásico, dos incendios fueron la oportunidad para que sobre el año 1950 se le devolviera su antiguo esplendor gótico. Como la demarcación de esta iglesia era tan amplia que llegaba hasta el poblado de Campanar se le dio el nombre de esta santa al torreón de la muralla que estaba en lo que hoy conocemos como I.V.A.M. La esbelta torre barroca del templo sustituyó a uno situado a los pies de la iglesia y en el año 1902 se suprimió como parroquia para ser trasladada a la de San Agustín. Aparte de sus archifamosas horchaterías, quiero mencionar aquí que en la pared del templo tuvieron su lugar las famosas emparedadas, mujeres que abandonaban la vida del mundo y se recluían entre cuatro paredes siendo alimentadas por un ventanuco.

10 de diciembre de 2014

La "Calle de San Fernando" se dedicó por ser el patrón de Fernando VII.



La Calle de San Fernando tiene su trazado en los terrenos que ocupaban los antiguos cementerios de San Martín y Santa Catalina. Discurriendo entre la Plaza del Mercado y San Vicente Mártir, fue dedicada a San Fernando rey por ser patrono del rey Fernando VII. Con anterioridad se llamó de “Lacy” en homenaje a este general de la Guerra de la Independencia que murió fusilado en el año 1819 y “Marinos del Konsomol” en recuerdo de la tripulación de este buque ruso hundido por el crucero Canarias en plena Guerra Civil española. En su trayecto recordemos al primer centro comercial que tuvo la ciudad y que fue el célebre “Siglo valenciano”, hoy ocupado por una entidad que glosa las “excelencias culturales catalanas”.

15 de noviembre de 2013

La "Plaza de Santa Margarita" ostentó un altarcillo dedicado a esta santa de la familia real de Hungria.

La Plaza de Santa Margarita es un entrante que hace la larga Calle de Trinitarios hacia la Calle de Entenza y tiene un trazado cuadrangular. Su ambiente entrañable nos muestra vetustos edificios que le dan un aspecto noble. Se da el hecho de que las corrientes igualitarias del S.XVIII y XIX hicieron que se sustituyeran los rótulos que hacían referencia a los antiguos señores jurisdiccionales por los de sus dominios y por ello a esta antigua Plaza de la Señora de Alcudia se la transformó por Plaza de Alcudia. El motivo de la actual rotulación fue la existencia de un antiguo altar dedicado a Santa Margarita de Escocia que fue una santa del S.XI perteneciente a la familia real de Hungría y que destacó por su entrega a los pobres.

15 de enero de 2013

La "Calle de San Martín" nos recuerda a este santo que partió su capa con la espada y recorre el lateral de su iglesia.

La Calle de San Martín recorre, alargada y estrecha desde la Calle San Vicente Mártir hasta la Calle Vidal, el muro lateral de la Parroquia del mismo nombre y forma un típico rincón en el que se halla su portada de la Capilla de la Comunión que se concluyó en el año 1674. Antiguamente se llamó Plaza de la Caraça por una cara en bajorrelieve que había en su campanario, Calle de la Capilla de la Comunión de San Martín, dels Vallesos, de Vidal y dels Escribans. Es muy notable una fuente que se halla adosada a la puerta lateral izquierda de la iglesia y que está revestida de mármol rojizo en el que aparecen en mármol blanco el báculo y la mitra de San Martín Obispo. Es muy conocido el episodio en el que, siendo soldado, partió su capa con su espada para entregarle una parte a un mendigo para cubrirse.

15 de septiembre de 2012

La tradicional "Plaza de San Jaime" homenajea al patrón de España con su altarcillo callejero.

La Plaza de San Jaime tiene accesos por la Calle Caballeros, Calle Alta y Calle Baja y es una tradicional encrucijada que tomó tal nombre por un altarcillo de este santo con repisa de flores que hay adosado a una de sus paredes. Este entorno fue conocido como la “espartería” por las ferias de venta de productos de este material que hubo. Se llamó antiguamente de Montalbán y de Alfondech y tiene en los bajos de su confluencia con la Calle Caballeros restos de la muralla árabe y torreón de la ciudad. El homenaje a San Jaime o Apóstol Santiago viene dado por la gran devoción que en la ciudad se le tuvo. Hermano de San Juan Evangelista y patrón de España, fue martirizado en tiempos de Herodes Agripa.

7 de julio de 2012

La "Plaza de San Luis Bertrán" rememora a este gran santo dominico valenciano.

Uno de los lugares con más encanto de nuestra ciudad es sin duda la Plaza de San Luís Bertrán, a la que puede accederse por la Calle del Almudín y Plaza de San Esteban. En ella destaca el edificio del Almudín o Almodí que era el almacén de grano donde era depositado en grandes carretas. Durante muchos años albergó el Museo Paleontológico y en tiempos se llamó “de Granota” y “Zanoguera” por tener esta familia allí su casa de antiguo. Pero la motivación de rotular así esta plaza es que aquí está la Casa natalicia del santo en cuestión con un hermoso retablo de azulejos en su fachada que representa a Jesús Crucificado acompañado por dos ángeles con distintos símbolos de la Pasión del Señor. Destacan además en una esquina el Palacio de los Escribá y los Boil como caballeros que acompañaron al rey Don Jaime y la fuente gótica que representa a San Luís Bertrán labrada en piedra de Jávea y que es coronada por su imagen en bronce. De nuestro santo hay que decir que ingresó como Dominico y que, tras tener distintos cargos de gobierno en conventos de Valencia, marchó como misionero a Cartagena de Indias. Aquel santo solía realizar frecuentes caminatas hacía las huertas de Ruzafa y por ello a aquella zona se la conoce como la Fonteta de Sant Lluís.