Mostrando entradas con la etiqueta Nombres de oficios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nombres de oficios. Mostrar todas las entradas

30 de agosto de 2017

La "calle Aladrers" rememora el oficio de los fabricantes de arados.

La “calle dels Aladrers” es una calle próxima a la plaza de Santa Úrsula que desde la calle En Plom hasta la calle Quart recoge a aquellos que ejercían dentro de la carpintería el oficio de la fabricación de arados, "aladre" en valenciano. La proximidad con las torres de Quart y las huertas aledañas a estas hacía de esta ubicación un lugar favorable para su asentamiento. Las partes de un arado eran la “cameta”, el “dental”, el “timó”, la “esteva” y la “rella”.

15 de agosto de 2017

La "calle dels Adresadors" recuerda el oficio de aderezar piezas de seda.

La “calle dels Adresadors” es consecuencia de la reordenación que se produjo en la avenida del Barón de Cárcer y se alarga desde esta hasta la calle del Músico Peydró. El nombre del oficio que la rotula era la de aquellos que aderezaban las ropas de seda de quienes podían costearlas acariciándolas en su dorso con una esponja empapada por líquidos especiales. Por extensión, se aplicó también a quienes preparaban y daban consistencia a los alzacuellos y piezas que daban realce a la parte superior de las vestimentas de los clérigos y de otros personajes de noble condición.

30 de junio de 2017

La "calle dels Cabillers" recuerda a los artesanos expertos en hacer pelucas.

La “calle dels Cabillers” no debe confundirse con la más conocida “calle Cavallers” y se alarga desde la calle Avellanas hasta la plaza de la Reina. En tiempos se denominó “de Jacme Escribá” y “de cabelleres”. El motivo de la actual rotulación se debe al asentamiento de aquellos que rizaban o aderezaban cabellos o fabricaban las pelucas de los que procesionaban en Semana Santa y que caían por la espalda de forma solemne. El uso de las pelucas postizas se origina a principios del S.XVI y poco después ya se encontraba muy generalizado. De entre las casonas señoriales que hubo en este entorno destaca la que fue residencia del gran poeta Ausias March y en la que habitó hasta su fallecimiento. Como curiosidad diremos que la lápida que se encuentra en el interior de la catedral a la altura de la puerta de la Almoina y que hace referencia al enterramiento de Ausias March no se corresponde con el lugar exacto de este sino que fue enterrado en una capilla hoy ya desaparecida.  

30 de mayo de 2017

La "calle de los Cedaceros" recuerda el oficio de hacer tamices.

La calle Cedaceros conecta la calle Aluders con la plaza de la Merced y su nombre se relaciona con aquella Valencia gremial cuyas calles tomaron su nombre del lugar en que se asentaba la casa gremial correspondiente o el entorno donde ejercían su oficio determinados artesanos. Los cedaceros eran aquellos que fabricaban tamices y cribas para separar distintos elementos por su densidad y tamaño al pasarlos por algunas gavetas. 

30 de marzo de 2017

La "calle de las Barcas" fue así llamada por las naos que allí se construían o reparaban.

Una de las calles más emblemáticas de nuestra ciudad es, sin duda, la calle de las Barcas. Antiguamente era mucho más larga pues llegaba desde la plaza del Ayuntamiento hasta las inmediaciones de la plaza de Alfonso el Magnánimo, pero hoy llega hasta la confluencia con la calle del Poeta Querol y el resto ya se conoce como la calle del Pintor Sorolla. Pero también el ensanche en la confluencia de la calle del Poeta Querol y la calle de Pascual y Genís se llamó plaza de las Barcas, antes "de la morera" y "morera de Pere Puig". En ella se encontraba la "fuente de las tres gracias" que hoy se encuentra en la plaza de Rodrigo Botet. Anteriormente se llamó "de Vall cubert" or la acequia que por allí pasaba y desde 1658 tiene la actual rotulación con solo un par de paréntesis breves. Su actividad de reparación y/o construcción de pequeñas embarcaciones que luego eran trasladadas al puerto dio origen al "barrio de pescadores". Su éxodo desde el S.XIX hacia los poblados marítimos dio lugar al asentamiento en su entorno de rufianes, gentes de mal vivir y dudosa condición antes de que en el S.XX se produjera un ensanche que dio lugar a un buen número de entidades financieras y hoteles. Entre todas estas destacan las sedes del histórico Banco de Valencia, el Hotel Reina Victoria y el Teatro Principal.

12 de marzo de 2017

La "calle de los Ballesteros" homenajea a la milicia que formaba el "centenar de la ploma".

La calle de los Ballesteros es un vial que se alarga desde la calle dels Transíts hasta la calle del Poeta Querol. En ella tuvo su sede la casa de los Ballesteros o milicia que formaban los caballeros del Centenar de la Ploma para custodiar el estandarte real desde tiempos de Jaime I. Estos portaban una pluma en su casco y sobre su casaca de lana blanca tenían una cruz de San Jorge en pecho y espalda. Antiguamente se llamó calle de San Jorge pues la histórica ermita se hallaba en el entorno de lo que hoy es el Teatro Principal.

30 de noviembre de 2016

La "calle Salinas" nos muestra el lugar en el que se expedía la sal para la ciudad.

La calle Salinas es una estrecha calle que se alarga desde la calle del Portal de Valldigna hasta la calle de Caballeros. El motivo de esa rotulación es que en esta calle se expendía desde 1626 la sal en un establecimiento llamado el “alfolí”. Anteriormente se llamó “de les costureres” por un taller que hubo donde se cosían tejidos. Pero lo más relevante que en esta vía encontramos es que el recorrido de la antigua y poderosa muralla árabe del S.XI de Abd el Aziz circulaba por toda ella y buena muestra es un impresionante trozo de muralla que emerge de uno de sus solares. Igualmente se cree que un arco que se halla en el interior del número cinco de la calle se correspondería con una de las puertas que tuvo este recinto amurallado.

20 de mayo de 2016

La "calle de Zapateros" acogió la primera casa gremial de Valencia.

La calle de Zapateros, entre la plaza de San Lorenzo y la calle de Serranos, nos trae a la memoria el primer gremio que dispuso de casa propia desde el año 1369 y que incluía oratorio y hospital para los pobres del oficio por lo que se llamó en tiempos “de la Cofraría dels sabaters”. Tanta importancia tuvo que sus oficios religiosos en honor de sus patrones San Crispín y San Crispiniano tuvieron indulgencias papales. Esta ocuparía parte del Palacio de los Montoliu, cuya fachada principal daba a la plaza de Cisneros pero la trasera a esta calle de Zapateros. Por eso en esta parte se albergaron unas caballerizas conocidas como “Cochera de Regües” destinado s los coches tradicionales para familias pudientes. Modernamente, se derribó para construir un aparcamiento de tres plantas. Casi en la calle de Serranos encontramos la fachada lateral del antiguo convento de los Padres Camilos, que fue leprosería, hoy destinado a la Dirección General de la Mujer. Entre los habitantes ilustres de esta calle destaca en el S.XVII el notable pintor de bodegones Tomás Yepes.

5 de mayo de 2016

La "calle de las Mantas" recuerda los artesanos que comerciaban con ellas.

La calle de las Mantas es delimitada por la plaza del Mercado y la calle de los Derechos. Su nombre deriva de aquellos artesanos de la Serranía que comerciaban en el mercado con paños y tejidos y que finalmente establecieron en este entorno sus comercios estables. Entre estos estaban los de confección de camisas y por ello se llamó también carrer nou dels camisers y carrer dels camisers. Anteriormente también se llamó de “tots sants". Y aconteció en el año 1447 un voraz incendio que arrasó más de cien casas y acabó con la vida de veinte vecinos de este entorno por lo que, al reconstruirse, se llamó carrer nou. Pero si algo ennoblece esta calle es la de haber sido la natalicia del más insigne de nuestros pintores, Joaquín Sorolla y Bastida, cuyo comercio paterno de telas aquí se situó y del que un gran retablo cerámico nos da noticia.

2 de julio de 2015

La "calle de los Caldereros" ubica el asentamiento que tuvo este oficio extramuros de la muralla árabe.

La “Calle de los Caldereros” une dos típicas plazas de nuestra ciudad como son la del Tossal y la del Esparto. Su antigüedad data del año 1381 y fue la casa de los que ejercían el oficio de la calderería al obligarse a que estuvieran extramuros de la muralla árabe pero en la zona aledaña a la morería. Esta circunstancia se debía a que era grande el ruido que producían sus artes y se intentaba evitar las molestias a la vecindad. También fue conocida como “de los Tejedores”.

21 de agosto de 2013

La "Calle de la zapatería de los niños" nos recuerda la abundancia de comercios de este tipo que aquí hubo.

La Calle de la Zapatería de los Niños se alarga desde la Calle Martín Mengod hasta la Calle En Bou. Su rótulo es muy antiguo y tan añejo nombre viene de la abundancia de zapateros que aquí hubo, con dedicación preferente al calzado infantil. Antiguamente se llamó Banys de la Sabatería y actualmente se despobló de tantos comercios como antaño hubo. Sólo podemos resaltar el antiguo quiosco que en su esquina canjea y vende todo tipo de revistas, cómics y antiguos libros y la Platería del Sol que conservó su artística fachada con la efigie del astro solar.

22 de junio de 2013

La "Calle de Roteros" asentaba a los repartidores de correo al lado de las blanquerías.

La Calle de Roteros dio nombre al antiguo “Poblado de Roteros”, antecedente del actual Barrio del Carmen. El origen del nombre se duda de si es una corrupción de “trotero”, que eran aquellos que llevaban el correo de un lado a otro, o que viene de “Rothorium” que eran los depósitos de agua para macerar el lino y cáñamo que servían para curtir las pieles en la cercana blanquería. También hay quien piensa que pudo venir de "roters" que eran las tierras bajas que se cultivaban en esa zona extramuros de la muralla árabe. Además este lugar tenía en su entorno las carnicerías que abastecían de carne en aquella época medieval y por eso se llamó Carnicerías de Roteros. Desde la Calle de Serranos hasta la Plaza del Carmen, hoy está poblada por bares y cafeterías y en la esquina de su tradicional horno podemos contemplar restos debidamente conservados de la muralla árabe del S.XI.

29 de noviembre de 2012

La "Calle de la Carda" recuerda la fabricación de los instrumentos que servían para trabajar la lana.

La Calle de la Carda, desde la Calle Botellas hasta la Calle del Moro Zeit, hace referencia al instrumento con púas de alambre que servía para peinar, alisar y ahuecar la lana. Es por eso por lo que estos instrumentos eran utilizados por otros gremios como los pelaires, tundidores, boneteros y sombrereros. De todos modos, se desconoce si el nombre de la calle viene dado por el mesón del mismo nombre o este dio nombre al mesón. Además hay que decir que este fue un entorno tradicionalmente hostelero y por eso aquí se estableció la “Posada del Rincón”, el “Hostal del Camello”, el “Hostal de San Cristóbal”, el “Hostal de Cinteros” o la “Hospedería del Pilar”. Su trazado discurre desde la Calle Botellas hasta la Calle del Moro Zeit y se llamó en otros tiempos "de Carders", “de Valentins” y “Forn de Na Vicenta”.

30 de octubre de 2012

La "Calle de las Blanquerías" nos señala el lugar donde el gremio "dels blanquers" curtían las pieles.

La muralla cristiana del S.XIV que construyó Pedro el Ceremonioso se llamó en el tramo desde la Plaza del Portal Nou hasta las Torres de Serranos como Muro de la Blanquería, y de ahí deviene la actual Calle de las Blanquerías. Este hace referencia a uno de los oficios que se dedicaban a curtir, aderezar y adobar las pieles por els blanquers. Estas tenerías o blanquerías se establecían siempre en las afueras del casco urbano por el pestilente olor de los cueros y cercanos a la corriente de las aguas de algún rio para su utilización. Además se abrió un portillo en la muralla para poder salir a lavar las pieles. Su gremio ostentaba como emblema tradicional el “lleó dels blanquers” que aparecía en su estandarte. Resaltamos como edificios emblemáticos la fachada principal de la Gran Asociación de Asistencia Domiciliaria de Nuestra Señora de los Desamparados que es una histórica institución fundada en el año 1853 y dedicada a prestar servicios a los necesitados y que tiene un colegio en el barrio. También encontraremos la casa y estudio del gran artista valenciano José Benlliure y Gil que se ha convertido en un entrañable museo construido con piedras que pertenecieron al antiguo Convento de San Francisco. Además a ella recae el huerto del antiguo Convento de San José y Santa Teresa de Carmelitas Descalzas.

7 de agosto de 2012

La "Calle de la Estameñería Vieja" recuerda a los artesanos que aderezaban los paños de lana.

La Calle de la Estameñería Vieja hace referencia a los artesanos aquí asentados y que aderezaban los tejidos o paños de lana. Esta es una prolongación de la Calle Purísima y acaba en la Plaza del Doctor Collado. Antiguamente se llamó de Abaixadors, de la Sabatería Vella, de les Panses y de Micer Bayarri. Junto a estos artesanos surgió otra profesión como eran llamados los “apuntadors”, que se asentaron en la cercana Calle de Tundidores y que se encargaban de anotar las piezas que habían de salir fuera del país.