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15 de mayo de 2017

La "calle de Damiá Forment" homenajea a nuestro gran escultor.

La calle de “Damián Forment” se extiende desde la calle Moret hasta la calle de Padre Huérfanos y se llamó “travesía de Moret” antaño. Se encuentra en el entorno de unas excavaciones arqueológicas que sacaron a la luz restos de casas musulmanas y una necrópolis de aquella época. Será en 1940 cuando se cambie el nombre de la calle para pasarlo al actual. Del personaje que la rotula podemos decir que nació en 1480 y que realizó grandes retablos para catedrales e iglesias perteneciendo a una familia de artesanos de gran renombre. Habiendo ya realizado el retablo para el convento de la Puridad, marcha a Zaragoza para realizar el retablo del altar mayor del Pilar en lo que sería el primer tránsito de la escultura gótica a la renacentista. Fallecerá realizando el retablo policromado e inconcluso de la catedral de Santo Domingo de la Calzada.

30 de noviembre de 2016

La "calle Salinas" nos muestra el lugar en el que se expedía la sal para la ciudad.

La calle Salinas es una estrecha calle que se alarga desde la calle del Portal de Valldigna hasta la calle de Caballeros. El motivo de esa rotulación es que en esta calle se expendía desde 1626 la sal en un establecimiento llamado el “alfolí”. Anteriormente se llamó “de les costureres” por un taller que hubo donde se cosían tejidos. Pero lo más relevante que en esta vía encontramos es que el recorrido de la antigua y poderosa muralla árabe del S.XI de Abd el Aziz circulaba por toda ella y buena muestra es un impresionante trozo de muralla que emerge de uno de sus solares. Igualmente se cree que un arco que se halla en el interior del número cinco de la calle se correspondería con una de las puertas que tuvo este recinto amurallado.

13 de noviembre de 2016

La "calle del Padre Tosca" homenajea al autor del plano de la ciudad de Valencia más famoso.

La calle del Padre Tosca es una estrecha callejuela que, entre la calle Serranos y la calle Palomino, recorre el lateral de la casa natalicia del insigne humanista que da nombre a la calle y cuya plaza en su fachada indica tal circunstancia. Anteriormente se llamó “de Cotanda” y “de Julians”, seguramente por haber habitado aquí miembros de estas familias. También fue llamada “de tarongers” ignorándose si lo fue por haber aquí alguno de estos árboles o por llamarse así alguna familia. En todo caso, el rótulo más reciente que tuvo fue el de “Viriato” en homenaje a este guerrillero lusitano que consiguió vencer en escaramuzas a la todopoderosa Roma y que finalmente fui traicionado por sus soldados. Esto dio lugar a la famosa frase de “Roma no paga traidores” cuando fueron a cobrar su botín los que le traicionaron. Del padre Tosca, el “capellá de les ralletes”, cabe decir que realizó en 1704 el plano más perfecto de la Valencia de su época, consiguiendo con medios rudimentarios trazar cada calle, cada casa y cada árbol con una exactitud sólo comprobable hoy en día tras superponer los planos digitales de la ciudad. Igualmente, como oratoniano que era, realizó el proyecto de la iglesia de Santo Tomás y San Felipe Neri y del paraninfo de la Universidad.

5 de agosto de 2016

La "plaza de San Nicolás" alberga la iglesia de frescos más deliciosos de Valencia,

La “plaza de San Nicolás” tiene accesos por “Marsella”, “En Roca”, “Horno de San Nicolás”, “Abadía de San Nicolás” y “Correo Viejo”, y su nombre viene de tener junto a ella a una de las antiguas mezquitas que se convirtieron en parroquias como fue la de San Nicolás. Su fábrica gótica sufrió una remodelación barroca por Pérez Castiel y en torno al 1700 fue magníficamente ornamentada con frescos por Dionis Vidal y con la intervención de Antonio Palomino. Estos han sido recientemente restaurados por la "Fundación Hortensia Herrero" y bien merecen el apelativo de la "capilla sixtina valenciana". La iglesia queda dedicada al obispo de Bari y a San Pedro Mártir, teniendo una urna con los restos del Beato Gaspar de Bono que fue aquí bautizado, teniendo una fachada lateral de carácter neogótico con un panel cerámico en el que San Vicente Ferrer profetiza a Alfonso de Borja que él sería papa y que le canonizaría. Frente a ella tenemos el Palacio del Barón de Santa Bárbara que es sede de la Dirección General de Deportes. Otros nombres que tuvo el lugar fueron los de “En Joan Alegre”, “En Bonança” y “Mosén Sallés”. 

20 de mayo de 2016

La "calle de Zapateros" acogió la primera casa gremial de Valencia.

La calle de Zapateros, entre la plaza de San Lorenzo y la calle de Serranos, nos trae a la memoria el primer gremio que dispuso de casa propia desde el año 1369 y que incluía oratorio y hospital para los pobres del oficio por lo que se llamó en tiempos “de la Cofraría dels sabaters”. Tanta importancia tuvo que sus oficios religiosos en honor de sus patrones San Crispín y San Crispiniano tuvieron indulgencias papales. Esta ocuparía parte del Palacio de los Montoliu, cuya fachada principal daba a la plaza de Cisneros pero la trasera a esta calle de Zapateros. Por eso en esta parte se albergaron unas caballerizas conocidas como “Cochera de Regües” destinado s los coches tradicionales para familias pudientes. Modernamente, se derribó para construir un aparcamiento de tres plantas. Casi en la calle de Serranos encontramos la fachada lateral del antiguo convento de los Padres Camilos, que fue leprosería, hoy destinado a la Dirección General de la Mujer. Entre los habitantes ilustres de esta calle destaca en el S.XVII el notable pintor de bodegones Tomás Yepes.

10 de abril de 2016

La "calle de los Serranos" homenajea a los procedentes de esta comarca que se adentraban por la puerta de la muralla cristiana.

La "calle de los Serranos" debe su nombre al portal de la muralla medieval por el que entraban los procedentes de la Serranía y la zona norte de Valencia, alargándose desde la plaza de Manises hasta la plaza de los Fueros. En esta zona abundaron comercios de carácter modesto de distintos ramos textiles y de alimentación. Destaca en su entorno el conocido como “el Refugio”, lugar que acogía a los vecinos cuando sonaban las sirenas de la Guerra Civil. Dos personajes ilustres como fueron el poeta Teodoro Llorente y el padre Tomás Vicente Tosca, autor en el año 1704 del más formidable de los planos de la Valencia de su época, con profusión de detalles y edificaciones, siendo ademád el primer matemático y humanista de su época. Bajo su dirección se construyeron igualmente el paraninfo de la Universidad, la puerta del Real o el edificio que hoy es la iglesia de Santo Tomás y San Felipe Neri. Igualmente debo destacar la torre eclesial que existe hoy adosada a un edificio de viviendas en lo que fue la antigua Colegiata de San Bartolomé y cuya curiosa historia y cómico desenlace han dado este increíble resultado. Por ello esta calle se llamó en tiempos "major de Sant Bertomeu".

24 de enero de 2016

La "calle de San Miguel" recoge la memoria de la iglesia que aquí hubo.

La “Calle de San Miguel” tiene accesos por la calle Quart y la plaza de Mosén Sorell, debiendo su nombre a la antigua mezquita renombrada como iglesia de San Miguel y que databa de tiempos de la Conquista. Esta se hallaba en pleno barrio de la Morería y se le añadió la advocación de Sant Donís por ser este el patrón del día en que hizo su entrada en la ciudad Jaime I. Pero como el templo estaba encuadrado en dicho barrio musulmán se les concedió seguir ejerciendo allí su culto hasta que en el año 1521 un motín de los cristianos restituyó este al culto cristiano. En esta existió una cofradía dedicada al arcángel San Rafael y se guardaba el monumental San Cristóbal de los peraires procedente de la ermita derribada en la calle Corona. Tras la demolición del templo en los años cuarenta, su portada neoclásica se trasladó a la iglesia de San Pascual de la calle del Doctor Moliner. También en esta calle tuvo su entrada la conocida como Casa de la Misericordia y que hoy es la iglesia de Nuestra Señora del Puig. Antiguamente se llamó “de Malcuinat” (torpe) como apodo de alguien que vivió aquí y de “Tintureros”, que eran lo que tintaban lanas e hilaturas.

21 de septiembre de 2015

La "plaza de Mosen Sorell" albergó uno de los palacios más magníficos de la ciudad.

La “Plaza de Mosén Sorell” tiene varios accesos, entre ellos desde la calle Alta, Corona, San Ramón o Sogueros. Históricamente se la conoció como dels “Tints Majors” desde 1454, ya que por aquí discurría la acequia de Na Rovella y los artesanos aprovechaban sus aguas para lavar sus sedas y sus lanas. Su nombre proviene de Tomás Sorell, descendiente de Arnaldo Sorell como caballero de la Conquista y que mandó edificar aquí uno de los palacios más bellos que tuvo la ciudad. 
Con él acabó un intencionado incendio en marzo de 1878. Su propiedad era de los condes de Albalat, de ahí el topónimo de Albalat dels Sorells, y en su blasón aparecían dos pececillos llamados sorells en valenciano y jurel en castellano. De los escasos elementos supervivientes del incendio tenemos dos puertas ojivales góticas que acabaron en el Museo del Louvre la de la capilla, y en una galería italiana la de la entrada. Tomás Sorell pasó a nuestra historia por haber descubierto un tesoro de veinte mil doblones de oro que habían sido conseguidos por piratas ingleses en sus fechorías y que habían sido escondidos en unos barriles de leguminosas y de pólvora que el caballero valenciano compró. Cuando este se dio cuenta del hallazgo dedicó el importe a la construcción gótica de su mansión. Con el tiempo, la decadencia se fue adueñando del edificio y fue destinado por parcelas a actividades varias como telares y teatro. Tras su incendio, pequeños puestos callejeros fueron ocupando su solar hasta convertirse en el actual mercado.

2 de julio de 2015

La "calle de los Caldereros" ubica el asentamiento que tuvo este oficio extramuros de la muralla árabe.

La “Calle de los Caldereros” une dos típicas plazas de nuestra ciudad como son la del Tossal y la del Esparto. Su antigüedad data del año 1381 y fue la casa de los que ejercían el oficio de la calderería al obligarse a que estuvieran extramuros de la muralla árabe pero en la zona aledaña a la morería. Esta circunstancia se debía a que era grande el ruido que producían sus artes y se intentaba evitar las molestias a la vecindad. También fue conocida como “de los Tejedores”.

4 de mayo de 2015

La "calle de Náquera" tuvo la casa solariega de este linaje.

La “Calle de Náquera”, entre la Plaza de Cisneros y la Calle Conde de Trénor, se denominó en tiempos antigüos Bany de Sant Llorenç, Devallada de Sant Llorenç, Bany de Sant Llorenç, al encontrarse muy próxima a la parroquia de San Lorenzo. Muy singular es el pequeño azucat que en ella se encuentra y que fue una callejuela que antaño la unía con la Calle de Serranos. En este lugar se hallaba la casa solariega de los señores de Náquera y la residencia conventual de los Padres Camilos para la atención a enfermos de lepra, hoy sede del Instituto Valenciano de la Mujer. 

10 de noviembre de 2014

La "Plaza de los Fueros" recuerda tras las Torres de Serranos a nuestro ordenamiento jurídico original.



La actual “Plaza de los Fueros” es la que se conoció de antiguo como Plaza de Serranos y que se originó al derribar varias casas viejas y techar parte de su espacio para albergar la antigua estación de autobuses. Con acceso desde Roteros, Blanquerías, Náquera y Conde de Trénor, la magnífica Puerta de Serranos que la preside presenció la entrada de reyes y embajadores como la más ilustre bienvenida a la ciudad. Se cree que el primer rey que hizo su entrada en esta plaza a través de la puerta fue Martín I el Humano en el año 1404. Igualmente presenció a los madereros que bajaban troncos por el rio Turia y a los viajeros que, no siendo puntuales en la entrada de la ciudad, se quedaban ante sus puertas cerradas “a la luna de Valencia”. También fue testigo de la salida de los restos de los ajusticiados que se dirigían al Cementerio del Carraixet acompañados por la imagen de la Virgen de los Desamparados y sus cofrades y, actualmente, de la crida de la Fallera Mayor para que los valencianos se unan a las fiestas falleras. El nombre de “Serranos” proviene de que esta era la puerta que daba entrada a los provenientes de los pueblos de la serranía y ocupaba lo que fue con anterioridad la puerta árabe de alcántara junto al portillo de Roteros. Su constructor fue el maestro Pere Balaguer y pudo fijarse en la entrada del monasterio de Poblet para realizar su más inmortal obra, fortaleza militar, arco de defensa, prisión y lugar de acogida de obras del Museo del Prado durante la Guerra Civil. Igualmente curiosa es la campana de bronce que en su parte trasera nos recuerda el aviso que en la Guerra de los Pedros se realizaba a la población valenciana para su defensa y que tenía su continuación en los toques del Micalet. Una hendidura podemos observar como fruto de una granada que la dañó durante la Guerra de la Independencia. Igualmente me parece interesante decir que la estructura de su pared trasera es abierta para que no fuese lugar con el que poder atacar a la población valenciana desde el interior. El hecho de que, junto a las Torres de Quart, fuese prisión hizo que se salvase del derribo de la muralla y del resto de las torres decretada por Cirilo Amorós en el S.XIX. Finalmente, los Fueros que dan nombre a la plaza fueron las normas que rigieron la vida valenciana durante siglos y que fueron abolidos por el rey Felipe V al finalizar la Guerra de Sucesión.

20 de agosto de 2014

La "Calle de En Roca" recuerda al caballero Roca Pacheco.



La Calle En Roca se alarga desde la Calle Cadirers  hasta la Plaza de San Nicolás enfrentando a la portada gótica lateral de su iglesia en un estrecho y corto trazado. El personaje que la motivó en el S.XVIII bien pudo ser D.Roca Pacheco que tuvo un ascendente que acompañó al rey Don Jaime en la conquista de Valencia.

15 de noviembre de 2013

La "Plaza de Santa Margarita" ostentó un altarcillo dedicado a esta santa de la familia real de Hungria.

La Plaza de Santa Margarita es un entrante que hace la larga Calle de Trinitarios hacia la Calle de Entenza y tiene un trazado cuadrangular. Su ambiente entrañable nos muestra vetustos edificios que le dan un aspecto noble. Se da el hecho de que las corrientes igualitarias del S.XVIII y XIX hicieron que se sustituyeran los rótulos que hacían referencia a los antiguos señores jurisdiccionales por los de sus dominios y por ello a esta antigua Plaza de la Señora de Alcudia se la transformó por Plaza de Alcudia. El motivo de la actual rotulación fue la existencia de un antiguo altar dedicado a Santa Margarita de Escocia que fue una santa del S.XI perteneciente a la familia real de Hungría y que destacó por su entrega a los pobres.

7 de noviembre de 2013

La "Calle Mendoza" nos recuerda a uno de los personajes que destacaron en las Germanías.

La Calle Mendoza se alarga desde la Calle Caballeros a la Calle Calatrava formando entre estos un ángulo recto. Se cree que en su ángulo con la Plaza del Negrito hubo un pasadizo que conectaba con los correos que habían en la Plaza del Correo Viejo y por ello el nombre anterior de esta calle fue el de Correos. En el año 1877 se le puso el nombre de Diego Hurtado de Mendoza que fue una de las figuras sobresalientes de la época de las Germanías.

15 de octubre de 2013

La "Calle de Morella" recuerda a lso soldados que vinieron desde aquella localidad dels Ports.

La Calle de Morella, entre la Calle de Santo Tomás y la Calle del Mesón de Morella, es una típica, estrecha, solitaria y alargada calle en que se abre la puerta principal del añejo Mesón de Morella. Existe otra opinión que cree que se llamó de este modo por los soldados de aquella localidad que vinieron con el rey Don Jaime para la conquista de Valencia. La antigüedad del edificio se remonta al S.XV y su patio se rodeaba por pórticos adintelados.